-Es un buen sueño- insinuó el.
Observo el boleto de avión encima de su velador, no faltaba mucho tiempo para retornar esa misma mañana a Ilo, una ciudad del suroeste del Perú, situado a orillas del océano pacifico, al sur de la desembocadura del rio Osmore y al noreste de Punta de Coles.
Salió apresurado del Hotel, era su viaje esperado. ¿Quién dice que no puedes volver a casa?.... Tras una larga estancia en Tarija, le costaba mucho dejar esta bella tierra de las flores, lugar cálido y disfrute de la naturaleza, ciudad boliviana que se encuentra al sureste de Bolivia y es frontera con Argentina y Paraguay.
Si bien Elo, había hecho fortuna, pero no estaba contento, extrañaba su gente, el mar, su brisa mañanera, las calles del puerto llenas de paz y alegría, por fin regresaba al grandioso y hermoso puerto de Ilo. Se canso de caminar muchas veces sin rumbo, porque no eran las calles de su pueblo, era distinto sentir la caricia de la brisa marítima, a la humedad del valle frondoso, no encontraba el paisaje hermoso y reluciente de su ciudad junto al mar, ver la glorieta cupida, caminar a orillas del mar, era para el definitivamente diferente.
Después de mucho tiempo viajaba, se sentía despilfarrador y por encima de todo libertino. En el trayecto de retorno al sur peruano, la nostalgia que tenía se le iba acabando.
-Regreso a la “tierra del amor y de la amistad”, de donde nunca debí alejarme, nunca debí salir…- reflexiono.
Su salud física estaba bien, aunque su alma había enfermado, se sentía esclavo de tristeza y nostalgia que lo estaba matando, por eso es que retornaba.
Observo el boleto de avión encima de su velador, no faltaba mucho tiempo para retornar esa misma mañana a Ilo, una ciudad del suroeste del Perú, situado a orillas del océano pacifico, al sur de la desembocadura del rio Osmore y al noreste de Punta de Coles.
Salió apresurado del Hotel, era su viaje esperado. ¿Quién dice que no puedes volver a casa?.... Tras una larga estancia en Tarija, le costaba mucho dejar esta bella tierra de las flores, lugar cálido y disfrute de la naturaleza, ciudad boliviana que se encuentra al sureste de Bolivia y es frontera con Argentina y Paraguay.
Si bien Elo, había hecho fortuna, pero no estaba contento, extrañaba su gente, el mar, su brisa mañanera, las calles del puerto llenas de paz y alegría, por fin regresaba al grandioso y hermoso puerto de Ilo. Se canso de caminar muchas veces sin rumbo, porque no eran las calles de su pueblo, era distinto sentir la caricia de la brisa marítima, a la humedad del valle frondoso, no encontraba el paisaje hermoso y reluciente de su ciudad junto al mar, ver la glorieta cupida, caminar a orillas del mar, era para el definitivamente diferente.
Después de mucho tiempo viajaba, se sentía despilfarrador y por encima de todo libertino. En el trayecto de retorno al sur peruano, la nostalgia que tenía se le iba acabando.
-Regreso a la “tierra del amor y de la amistad”, de donde nunca debí alejarme, nunca debí salir…- reflexiono.
Su salud física estaba bien, aunque su alma había enfermado, se sentía esclavo de tristeza y nostalgia que lo estaba matando, por eso es que retornaba.
Quería llegar muy pronto a la ciudad e ir a la punta del muelle fiscal, gritar con todas sus fuerzas que el, un hijo prodigo, lo extraño mucho y que ahora lo ama con todas las fuerzas de su corazón y que pronto regresaba para siempre, porque a el pertenece en cuerpo y alma.
En el trayecto del viaje en el vehículo que lo conducía de Tacna a Ilo, soñó otra vez, que se encontraba frente al mar, unas olas limpias llegaban a sus pies. El miraba fijamente el océano, sintiendo la brisa en todo su ser. Soñar con el mar es símbolo onírico, que se traduce por majestuoso, respetado y temido; nadie duda de que el mar peruano sea uno de los más ricos del planeta.
En el asiento de a lado, viajaba un especialista en otorrinolaringología, quien se animo conversar con Elo.
-No me gusta el clima de Ilo, esta muy contaminado, tengo dos menores hijos y no creo que tengan un futuro saludable si continúan en ese puerto, no es ya una de las mejores ciudades urbanísticas del país.-dijo el medico.
- Que paradójico, en cambio a mi me encanta el mar, ahora podré pasear cerca de el, fotografiarlo, mas aun cuando cae el atardecer…y el calor nos da un respiro.-dijo Elo.
-Ah, tienes razón, es muy romántico y sublime su paisaje, pero de todas maneras me iré, estoy tramitando mi traslado a la ciudad de Lima.-dijo el galeno
-Yo creo que son otras las razones, por las que quiere irse usted de Ilo- dijo Elo
-Puede ser-dijo el medicucho.
Y es que Ilo, puede ser hermoso para unos y para otros feo e irrespirable. No solo el amor y la nostalgia a su tierra hicieron retornar a Elo, sino también aquel amor incomprendido que sentía aun por su amada y la nostalgia de un amor de adolescencia.
Elo seguía ensimismado en sus pensamientos: “te buscare y caminare otra vez por la arena junto a ti, tu y yo sentiremos los rayos del sol…, si cerca del mar yo me enamore, otra vez quiero mojarme en la espuma de tu alma, te encontrare…, que importa si un viento salado se meta en mis venas…
Datos de la obra:
Título: No Dormirás para Siempre. Tipo: Originaria. Autor: Jonav. Titular: Jorge Naval. Partida Registral Nº00520-20
https://libertadioeyddp.blogspot.com/2020/07/no-dormiras-para-siempre.html
Título: No Dormirás para Siempre. Tipo: Originaria. Autor: Jonav. Titular: Jorge Naval. Partida Registral Nº00520-20
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